viernes, 4 de julio de 2014

HUMANISMO 1/7 LOS EJES DEL HUMANISMO


INTRODUCCIÓN A LOS SIETE TEMAS SOBRE EL HUMANISMO 




Power Point: EGIPTO Y GRECIA


Por Pedro Taracena



El David
Miguel Ángel Buonarroti

El humanismo implica el cultivo o conocimiento de las letras, es decir, las diversas ramas del saber. El movimiento renacentista propugna el retorno a la cultura grecolatina como medio de restaurar los valores humanos. Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos. El Renacimiento asume la cultura clásica donde se integra el vivir conforme a la naturaleza, así como la ubicación del hombre en el centro del universo; desplazando la cultura medieval al ostracismo, donde Dios es el centro del mundo mientras el hombre se centraba en la salvación de su alma. 

Este breve ensayo pretende ser una reflexión subjetiva al contemplar los ejes del humanismo actual, que rompen con el paradigma o con los paradigmas mantenidos por nuestros ancestros. Estos ejes son esencialmente cuatro: La Sexualidad. La Política. La Religión y Los Derechos Humanos. El hombre es imposible enajenarse de la sexualidad que emana de su propio ser, tampoco puede eludir la polis donde habita, la religión que le influye y conduce, y por último tampoco puede renunciar a los derechos que posee y los deberes que le son exigidos.








La Sexualidad: No considero una frivolidad darle una importancia vital al sexo. Cuando todavía en algunos sectores de la sociedad, este aspecto está exclusivamente reservado a la procreación. En una sociedad laica los mandatos divinos nada tienen que ver con la letra y el espíritu de los marcos constitucionales, que establecen normas y reconocen derechos como si Dios no existiera. Donde los pecados se convierten en derechos y la caridad en justicia social. El derecho a la libertad sexual con una educación científica y responsable al margen de cualquier moral religiosa, deja el camino libre para usando la razón, separar la sexualidad de la procreación. El amor de la realización sexual. El sexo del amor y del cariño. Ver claro el derecho que no la obligación a la maternidad y la paternidad. El derecho al control de natalidad. El derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Lo positivo de la investigación con células madre en pro de la vida y salud de otros seres humanos. El derecho al aborto sin intervención tutelar del Estado en contra de la libertad  la mujer. El derecho al matrimonio igualatorio, donde se rompe con un paradigma de origen bíblico que ahora no sirve. Las relaciones sexuales entre hombre y entre mujeres. La valoración de las múltiples estructuras familiares basadas en el amor, la conveniencia mutua, el cariño y la ternura, no en el Derecho Canónico. Toda esta vasta estructura social está basada en que la mujer y el hombre no somos seres asexuados. Este primer eje no excluye que haya eunucos por el reino de los cielos y gentes que renuncien a realizarse sexualmente en aras de otros valores sin jerarquización alguna. Por este motivo la sexualidad no es baladí considerarla como uno de los ejes de mi ensayo.



Yunquera de Henares con el Pico Ocejón al fondo (Guadalajara) P. TARACENA

La Política: La concepción política de Aristóteles se fundamenta sobre una afirmación: “el hombre es social por naturaleza”. Y San Agustín subrayó el carácter dual y contradictorio del hombre: «No hay animal alguno tan discordioso por vicio y tan social por naturaleza como el hombre». Con estas premisas el mundo clásico y la escolástica sientan las bases de la estructura del Estado, y de aquí tiene su origen la gestión de la polis, de la ciudad o de la ciudad-estado. Cuando alguien dice que no entiende de política o que su vida transcurre al margen de ella, solo podemos determinar que es una forma de hablar pero que no se ajusta a la verdad y mucho menos a la realidad. Todos los habitantes de una polis (población, ciudad, nación, estado), desarrollan su vida inmersa en la política y tienen muy claro qué acciones políticas le son afines y cuáles no, aunque no hablen con propiedad al referirse a ellas. Exactamente igual que si un ciudadano no supiera definir qué es escribir en prosa, cuando lleva haciéndolo toda su vida, no solamente escribiendo, sino hablando en prosa, más aún, hasta en ocasiones se habrá expresado de forma prosaica. La Política con mayúscula contiene una gran variedad de acepciones: “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos. Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo. Cortesía y buen modo de portarse. Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado. Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado”. Los ciudadanos lejos de eludir su condición de habitante de la polis, desarrollan cada cual en su nivel todas y cada uno de las cualidades de la acción política. Gobernantes y ciudadanos.





Cementerio del Este de Madrid. P. TARACENA

La Religión: Huyendo de definiciones de alto nivel teológico, podemos afirmar que llamamos religión a la creencia en una deidad que se revela a los hombres; llevados por una exigencia de transcendencia que desborda lo terrenal. En la mayoría de los casos, el contenido de esta doctrina es interpretado y gestionado por una clase sacerdotal, que se arroga la infalibilidad de la verdad revelada; elevando esta verdad a la categoría de verdad absoluta. Siempre al margen de cualquier deducción  donde la razón sea el único elemento de análisis. A lo largo de la Historia de la Humanidad en el mundo de tradición judía, cristiana e islámica, las tres religiones monoteístas han tenido una influencia decisiva en el devenir de las sociedades y los estados. Si analizamos el mundo actual podemos observar que se dan tres situaciones como muestra de tres etapas, algunas de ellas superadas en la actualidad. Hay naciones donde aún domina la autoridad teocrática. Es decir el poder viene de Dios y lo administra una clase sacerdotal sobre la población civil. Decretando normas religiosas para la gobernanza de los estados. Ejemplo: Irán. Otro grupo de naciones están en una situación de transición donde se pretende establecer un difícil equilibrio entre lo religioso y lo laico. Ejemplo: Países de la denominado primavera árabe, Egipto, Libia… Y un tercer grupo de naciones son las democracias que han superado el maridaje Iglesia Estado o la alianza trono-altar. Ejemplo los países de la Reforma en Europa y el ejemplo de España, donde formalmente se ha pasado del nacionalcatolicismo a un régimen democrático aconfesional.
Aseverar que la Religión no es un eje del humanismo, es faltar a la verdad histórica. La religión ha influenciado y en menor medida influye en la vida individual y colectiva de los ciudadanos, al margen de las leyes civiles. Y hasta el día de hoy persisten conflictos por motivos religiosos y se ejerce la violencia de muy variadas formas, bajo el pretexto de leyes ancestrales pseudoreligiosas: Los crímenes de honor, la ablación, la desigualdad, la violencia de género, la negación del derecho a la educación de niñas y mujeres, y el quebrantamiento sistemático de los derechos más elementales.
Los tres ejes tratados más arriba, la Sexualidad, la Política y la Religión, son herramientas para valorar las variables sobre las cuales se mueve el hombre actual. Pero el cuarto eje es la piedra angular que nos adentra en el mundo civilizado donde el centro indiscutible es el ser humano, ajeno a deidades y religiones.




Guernica
Pablo Picasso

Los Derechos Humanos: La Historia está plagada de guerras y conflictos de todo tipo, para abordar este grave problema, la Organización de Naciones Unidas, estableció en 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como marco referencial para situar al hombre en el centro de la humanidad. Si los tres ejes anteriores nos sirven para hacer un diagnóstico de la situación, esta Declaración otorga a los Estados una base jurídica para el reconocimiento de los derechos inalienables de los seres humanos. No obstante hay países que no se han adherido a este código básico y que desde su órbita de poder entorpecen y torpedean acciones en pro de los derechos de los hombres. Al unísono con esta Declaración está el principio de Justicia Universal que entiende de crímenes de lesa humanidad, y también hay que lamentar que haya países que trafiquen con acuerdos económicos en lugar de propiciar la tutela de los derechos de las personas.
Estos cuatro ejes constituyen un ensayo que puede servir de punto de partida para contrastar reflexiones. Y sobre todo para hallar una posición personal dentro de este enorme espectro social donde cada cual ubica su experiencia vital.

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